¿Por qué el juego facilita el proceso de creación y aprendizaje?

De niños, cuando estamos en la escuela, se nos presentan ciertos juguetes o artefactos que facilitan nuestro aprendizaje, ya sea para contar, sumar, armar oraciones, desarrollar nuestra coordinación motora, etc. Y así lo pasamos nuestros primeros años de escuela: aprendiendo mediante juegos, los cuales también despiertan nuestra curiosidad y creatividad para armar (o desarmar) cosas. No importa lo que se nos ocurra, ni el tiempo o el momento, la mayor de las veces quedamos orgullosos de lo que hacemos. Y si no lo han percibido hasta ahora al ver a sus hijos o sobrinos, existe un sinfín de cosas que puede hacer un niño con un simple papel, una caja, una cartulina, un clip, etc. Y no es que solo sean niños y juguetones. Esto tiene que ver con que, de niños, por lo general nos sentimos en una zona de confort y confianza en el que no percibimos elementos externos como: críticas, indiferencia, desprecio al momento de crear algo. Nos enfocamos en el fin, en nuestras ideas, en nuestro proceso de creación y no dejamos que se vea interrumpido por nada. Somos solo nosotros con nuestras manos y el(los) artefacto(s).

 ¿Solo los niños tienen la creatividad al límite?

Seguramente, si retrocedemos a nuestra etapa de adolescencia y nos ponemos a pensar cómo fluía en ese entonces nuestra creatividad, la mayoría podrá verse ocultando sus talentos, sus ideas, escritos, dibujos, etc. De alguna forma, con el tiempo, el mundo exterior va interfiriendo en nuestra vida y nos va imprimiendo de reglas y normas que terminan por opacar nuestra confianza para mostrar lo que pensamos o construimos. Simplemente nos empieza a dar miedo lo que “los demás puedan pensar”. Y claro, cuando somos descubiertos, no podemos evitar sentirnos avergonzados y difícilmente podamos sentir aquel orgullo que un niño sentiría por una pieza de papel que convirtió en un avión.

No es fácil crecer con perjuicios y retroalimentación poco constructiva que, la mayor parte de las veces, viene de nuestro entorno. Pero es importante saber que toda gran empresa empezó con un loco o loca en su habitación sintiéndose orgulloso de su idea antes que culpable por lo que digan los demás.

Cuando hablamos de creatividad, hablamos de libertad. Esa libertad que cuando niños nos arropa y nos protege de toda opinión maligna y disuasiva. Somos niños con toda la libertad para equivocarnos sin que a nadie le afecta, mucho menos a nosotros.

 ¿Entonces debemos pensar o ser como niños?

Definitivamente nuestra personalidad ya está formada y difícilmente no podemos evitar ciertos momentos embarazosos, pero es un riesgo que, pienso, vale la pena tomar. La creatividad es lo más valioso que tenemos. Y de hecho lo tenemos, solo que el miedo y la inseguridad la que nos impide exteriorizar esas ideas. El reto es despejar nuestros prejuicios y complejos al momento de crear o aprender.

 Crear y Aprender jugando

Tim Brown (CEO de IDEO y uno de los fundadores de Desing Thinking) nos dice que el juego es uno de los métodos para la creación y, por qué no, para el aprendizaje que mejores resultados genera. Esto es porque mediante el juego, no el juego que busca un ganador o perder, nos avocamos a buscar una solución a un problema, la mejor solución, mediante la creatividad y la búsqueda de ideas disruptivas. Por lo general en un ambiente de trabajo, en el que estamos enfocados en resultados, en estadísticas, en procesos, procedimiento y demás, nos olvidamos, y mucho, de la parte creativa, no buscamos la mejor solución, sino que seguimos un plan que posiblemente ya caduco hace mucho tiempo.

En Timebox, por ejemplo, nos dedicamos a desarrollar juegos o dinámicas como parte de nuestros cursos y, para ello, usamos Lego la mayor parte del tiempo porque cuando construimos desarrollamos la capacidad de inventar cosas a partir de piezas que individualmente no tienen valor, pero es nuestro cerebro y nuestras manos (a lo que David Kelley – Fundador de IDEO – llama “pensar con las manos”) los que convierten piezas en ideas. Y muchos de los participantes se sorprenden de su capacidad creativa para resolver problemas.

Asimismo, el juego en equipo permite un elemento importante adicional: la interacción. Cuando hablamos de marcos ágiles como Scrum, Kanban, Lean, XP, etc., hablamos de marcos que se enfocan en las personas y sus interacciones. Al jugar, al mismo tiempo que despertamos nuestra capacidad de inventiva, nuestras capacidades comunicativas. Preguntamos, retroalimentamos, enseñamos, aprendemos de otros. Dinámicas como las de Lego, son realmente potentes al momento de querer reforzar una idea de trabajo en equipo enfocado en un marco ágil. Esto permite que los principios ágiles sean identificados más fácilmente.

Para concluir, utilizamos el método de aprender y crear jugando porque nos permite tres cosas: adoptar conocimientos, conceptos y principios; crear (si, simplemente crear) a partir de ideas disruptivas e interactuar con personas. Son tres claves que considero importantes para un equipo que busca soluciones y resultados creativos.

Les dejo algunos links de videos sobre este tema.

Tim Brown – Creatividad y Juego: https://www.ted.com/talks/tim_brown_on_creativity_and_play?language=es#t-1654608

David Kelley https://www.ideo.com/people/david-kelley

David Kelley – ¿Cómo construir tu confianza creativa? – https://www.ted.com/talks/david_kelley_how_to_build_your_creative_confidence?language=es

Please follow and like us:
0

Leave a comment

Hey, so you decided to leave a comment! That's great. Just fill in the required fields and hit submit. Note that your comment will need to be reviewed before its published.